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domingo, 4 de septiembre de 2011

UNA LUZ...




Abría los ojos en ese momento, cuando aún sin darme cuenta si estaba despierta o soñaba, me despierta el teléfono... y una dulce voz, me daba los buenos días.
Segundos minutos o no sé cuanto tiempo después de colgar...
Los compañeros del alma que son mis perros, han ladrado a modo de aviso, un segundo más tarde suena el timbre de la puerta.
Me acabo de despertar. Pongo una bata encima de mí cuerpo que se despereza y el pensamiento en mil sitios a la vez, me voy a abrir.
No he mirado por la mirilla, abro.
El espíritu de la Navidad estaba delante di mí puerta (yo que no creí que existía)
El pelo moreno rizado, los ojos tristes sin luz, sus ropas limpias y una cara joven, a mí me ha parecido angelical, la sonrisa que dibujaba los labios del muchacho era la sonrisa forzada de alguien que no puede sonreír, casi es una sonrisa dedicada.
Yo imagino, que él cuando llama a una puerta es con la esperanza de encontrar la ayuda que va mendigando.
Me ha dicho: Señora... pido para poder comer.
Los perros han salido a olisquearle y él les acariciaba al tiempo que Kira le lamía la mano y Juny se sentaba sobre sus patitas de atrás para lamerle también, les dejo solos y voy a mí bolso, cojo el único billete que en la cartera tengo. Si supiera, si tuviera el don de poder explicar...No sé sí es tristeza o alegría.
He vuelto a la puerta, me he acercado al muchacho y sin darme cuenta le ponía el billete en la mano y al mismo tiempo (inconscientemente) le estaba abrazando y dándole dos besos en las mejillas.
Él ni ha mirado lo que le ponía en la mano, pero mientras le he dado el abrazo y le decía bajito; esto, rey, debe ser la Navidad...
Solo he podido escuchar de sus labios... ¡Señora! Señora, y en los ojos un brillito pequeño y una lágrima como la mía, hemos sonreído con una mueca y le he dicho... ¡ve! ¡Vete!!.
Al cerrar la puerta de casa he sentido que le había regalado lo que más necesitaba, un abrazo y el ha recibido lo que posiblemente hoy nadie le pueda dar, dos besos.
Me he sentido tan bien.
 A partir de ese momento cuando creo que me he despertado.
Ha empezado y ha transcurrir el día... Noche Buena 24 de diciembre de 1998.
No creo que nunca, me pase algo tan bonito como lo que me ha pasado hoy... Que llame a mí puerta
EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD.

Maika diciembre del 98

martes, 30 de agosto de 2011

Lo que da la Tierra


Y la tierra, nos da entre otras cosas... El tan nombrado NABO.
Bueno, mejor empezar a explicar a que se debe, este pequeño escrito.
Estaba tomando medio adormilada aún el cafecito mañanero, que es el que consigue que me dirija la palabra a mí misma, cuando escucho al locutor del noticiario matinal, en TVE (la española) que por lo visto aún es la seria, con voz grave, decidida, convencido de la noticia, como ha de ser.
_. Tras un proceso químico y años de investigación, dice el periodista, se ha conseguido del extracto de nabo un excelente carburante, con un poder de revolucionar motores, que pa qué - más o menos así- rezaba la noticia.
Estupefacta me dejó. Por que una ya sabia que los nabos, eran un potente carburante para hacer funcionar el entresijo de "mecanismos” que tiene el cuerpo humano. ¿O no se decía?... ¡Quien mueve el nabo, mueve el corazón!
¿O eran las piernas? bueno para el caso que nos ocupa es lo mismo.
La cuestión en si, es que...
Una que le da al coco, por aquello de que sirva para algo mas que llevar sombrerito, se ha dicho a sí misma, Maika, reina, en vez de cuidar el Poto, los Geranios, las Fresas esas de bolsa, que aun ni salieron, decídete, pon un nabo en tu vida, mejor dicho en tu salón... Ya sabéis todas las macetas llenas de semilla nabera, para cuando la BMW, FIAT, KAWASAKY y demás marcas internacionales de motores, tengan demanda de nabo, puedas competir en el mercado internasional; ya que me imagino que dada la demanda y el poquito caso que se le dio a la noticia, puedes ser una de las primeras productoras caseras de tan nombrado tubérculo. ¡Jo!.
Tiene narices el idioma... Nabo, tubérculo, perdón por el inciso, se escapó.
Bueno, que lo sepáis, el que tenga un terrenico, que se deje de rollos de piscina y plante nabos y los menos agraciados en eso de tener tierras los pondremos en el salón, que por otra parte cuando lleguen visitas, siempre podemos decirles, ¿Qué te parece lo hermoso que tengo el nabo este año? Me da un rendimiento que no veas. Además son buenos de cuidar, pues con un poquito de agua y eso sí, hablarles cariñosamente, no hay nada  mejor para que un nabo se crié hermoso, que darle palique.
Se crian solos.
Un saludo al respetable ;)
Maika

viernes, 8 de julio de 2011

Pócima para sonreír





A quien corresponda......
Y correspondía a todos, pero nadie se daba cuenta.

Erase una vez, en un lejano país, donde nadie quiere llegar y todos están.
Los pequeños habitantes de ese lugar, no entendían por que la gente grande,así los llamaban, tenia el semblante triste, si, despertarse era bonito.
Solo dejaba de serlo, por un instante, cuando alguno de los niños no acudía a la cita diaria, para disfrutar de la imaginación y los juegos.
Se les decía que no estaba el ausente, por que la bruja mala se lo había llevado, pero ellos sabían que no se había ido del todo, quedaban sus risas en el recuerdo y recordar al parecer para los demás no era de risa.
Tenían miedo a que eso les pasara, por esa razón decidieron en asamblea, que no deberían crecer más.
Ser pequeño parecía ser que tenia una ligera ventaja a ser mayor, las mismas cosas se veían de otro modo.
Pensaban que las brujas no eran malas, solamente que querían tener niños en su país y el país de las brujas no debía ser tan malo, pues ellas tenían escobas para volar, y unos castillos fantásticos donde poderse esconder cuando no querían ser encontradas.
(Ya soy grande y os contaré que nos enseño el único de ellos que sabia la solución)
Un día, vimos llegar a un grande que solo parecía grande por que lo era, alto, piernas largas, cara de grande, manos grandes, eso... un grande. Pero algo tenia diferente a los demás grandes. Él al igual que nosotros sabia jugar, sabia rodar por la hierva, ponerse los zapatos al revés, para despistar las huellas, se escondía bien, reía a carcajadas y todas esas cosas que no hacen los grandes las hacia como sí fuera pequeño.
Como tenían que hablar en asamblea lo de ser pequeños siempre, le invitamos a venir.
Nos contó, que una vez las brujas dieron una pócima a todos los habitantes del país, para que una parte de ellos se quedara en la niñez, pero que alguna de las gentes que en el país habitaba, no tomo la pócima, pensando así que si los demás quedaban pequeños ellos serian los dueños.
Errorr¡¡¡¡¡ (gritó)
Por que, lo que no sabían esos grandes, es que sin la pócima al crecer, se perdía la inocencia y sin ella, se esfuma también la felicidad.
La inocencia, es el antídoto, para que cuando atacan los virus, hay muchos. Pero la codicia, el egoísmo, que son de los peores, sin ella, campaban a sus anchas y estos dos, que son los jefes de la maldad, traen como tropas de guerra, a muchos más.
Así pues, paso que quienes no la tomaron, y fueron muchos, trasmitieron a sus descendientes todos los virus y una vez que crecían, no guardaban algo de aquella inocencia y claro¡¡¡ estaban infectados.
La infección se propago rápidamente y el país que debería ser un país feliz se convirtió en un país de luchas, luchas por poder, luchas por tener, luchas por todo.
Luchando y luchando, no se daban cuenta que cada vez se hacían más grandes, que cada vez se hacían mas viejos y que cada vez se hacían más infelices, eso si... tenían poder.
También contó, que luchar por el poder hace que los grandes se olviden de muchas cosas que hacen reír, por eso las risas no están en su mundo, mas que para ridiculizar a otros que no alcanzaron ese poder.
Le mirábamos tan asustados, que nos dijo: Pero no temáis, a mí me dejaron las brujas mucha pócima y de esa vamos a beber.
Así cuando seáis grandes, eso es inevitable, os quedara, como jugar a las canicas, como poner un cepo, como sacarse los mocos, como mirarse al espejo y poder sonreír.
Por que la inocencia siempre estará en un rinconcito de vosotros y ya sabéis, no deja entrar a los virus.
Al final, todos bebimos de la pócima de las brujas, que aunque su cara no era bonita, no sé por que, cosas de los grandes, tenían escobas que volaban solas y castillos donde esconderse, cuando no querían ser encontradas.
Vamos a jugar¡¡¡¡.
Y después de cruzar los índices, besarlos y escupir, que era el juramento. Bebimos un sorbito de pócima y nos fuimos tan panchos.
Las brujas solo son feas por fuera, debieron beber mucha pócima.
Me gusta después de tantos años, cuando ya soy grande, haber bebido ese liquido, que sabia a todos los sabores que me gustan, olía a todos los olores que recuerdo, fresco, húmedo, tierra mojada, agua de mar, a vaca, por que me gusta el olor a vaca.

Maika Mayo del 2000

viernes, 1 de julio de 2011

Las Musas

Notaba la lengua, negra de sabor y me imaginaba que de color también.
Hacia dos largas horas que mascaba la terminación de un lápiz, que debía ser interminable, lamentando que su desgaste no fuera por su parte lógica de desgaste, en definitiva, no tenia nada que escribir las musas me habían abandonado.
Al igual que aquella mujer que siendo mi primera experiencia sexual me dijo.
- ¡Chaval! se aprende, acabaras controlando, son diez mil.
Todos mis ahorros, por un polvo que en realidad me lo hice solo.
Al verla desnuda hizo que el morbo, las ansias, el deseo traicionara mis fantasías en esa soñada situación.
Y ahora me pasaba igual, tenía que escribir, tenía que entregarlo en unas horas... y solo se me ocurría mordisquear el lapicero que inquieto moviéndose entre los dedos, no daba para más que para aparentar ser pariente cercano de un chupa-chups.
 Y pensando que la culpa era de las musas, aquí me siento, solo, lamentando entre tanta lamentación, que las musas siempre ellas y solo ellas, abandonándome.
 Nunca he tenido tiempo suficiente para dejar a una mujer, mi parte femenina es patente, las entiendo, las deseo y las comparto, y esa parte creo que es la que hace que ellas me abandonen.

Con el paso del tiempo, el acoso de las canas y la experiencia "dando por culo". Surge la necesidad de encontrarla, de apreciar que se siente hablando de los que me gusta, de la música que no sé interpretar como quisiera, de los libros que leo, aun más de los que me gustaría leer juntos, de las cenas que añoro, compartir el batir de un huevo en la cocina para hacer melosa la tortilla y he de compartir mis habilidades culinarias comentándoselo a un tomate.
La busco desesperadamente y no llega, ni con el deseo,
La Musa.
-Chasco los dedos y el sonido del chasquido (un párrafo más).
Setenta y dos líneas a dos columnas, justo el trabajo que me dará de comer hoy, por decirlo de alguna manera.

Maika 14/ Junio /2003

Te lo cuento...

Llegaba la odiada hora de ir a dormir, por que los demás, los mayores podían quedarse en la sala charlando, mientras que yo me tenía que ir a la cama por el hecho de ser pequeña.
Pero también era cierto que los demás no disfrutarían de la compañía y que me arropase de mamá, ni del cuento, casi siempre el mismo, que me iba a contar.
Lo cierto que una cosa compensaba la otra, el cuento sólo era para mí.
Tardé algunos años, en saber como acababa aquel cuento, donde mama cabra protegía del odioso lobo a sus cabritillos, pues mis párpados cedían poco a poco al sueño en el que me sumía, escuchando la dulce voz de mi madre.
Con el tiempo... Caperucita por confiada, Hansel y Gretel por desobedientes, Cenicienta por huérfana, los Cabritillos por confiados, desobedientes y curiosos... y así todos los cuentos, desencadenaban un sentimiento de culpa en mí, porque yo sería la protagonista de cada uno de aquellos cuentos.
Hoy quiero escribir el cuento que nunca me contaron y que posiblemente me hubiera gustado escuchar.
-Que... Caperucita hubiese encontrado a un lobo bueno, que le contara como era la vida de un animal como él en el bosque, que no tuviera miedo de los cazadores, por que éstos solo cazaban para comer, y ¡claro! no comían lobos.
-Que... Hansel y Gretel no fueran víctimas de una bruja mala, por que esa misma bruja hacía caramelos para los niños que se adentraban en el bosque a visitarla.
-Que... Cenicienta no fuera la causa de la envidia de sus hermanas, por que ser hermosa no solo es una cuestión física.
-Que... Los cabritillos, curiosos cabritillos...
Todas esas pequeñas historias, no, no eran cuentos, eran la realidad de ir creciendo.
El cuento sería haber escuchado las historias como a mí me hubiera gustado escucharlas. Pero... terminaba pronto el cuento si en él no se mezclaba grandes dosis de realidad. Y que me dices de Pepito Grillo... ser la conciencia de alguien.

El lobo, que era un simple sin dudarlo.
¿Por qué? Veamos...
Complicarse la vida, arriesgándose a que un maldito cazador le pegue dos tiros y engañando a Caperucita, que por cierto era de hortera la niña, ¿o es que ya conocía la moda de Ágatha Ruiz de la Prada?
Decía... engañar a Caperucita, para comerse a la abuelita, cuando la nena era más tierna que ésta, o es que en realidad lo que perseguía el lobo era la pensión de la abuelita, cosa que también tiene su gracia. Casarse en Argentina bajo la mirada atenta de los paparazzi y vender la exclusiva. Hacer un pacto con la silicona que hay debajo del cuerpo de la abuelita y esperar a ser heredero universal, sin que los herederos legales de la abuela dejen de dar por saco a la hora de recoger su legado.
O... ¿es que Caperucita no había oído cantar el tralará-larita, barro mí casita, de la ratita presumida, donde le pedía al gato, qué le haría por la noche y éste contesta que dormir y callar?
¿No se da cuenta que el gato o mentía, o era marica de narices? Y... ¿cómo llevarle a la abuelita una tarrina de miel y un pastel? Si la pobre tiene azúcar en la sangre y los triglicéridos esos por las nubes.
¿Es que no conoce la madre de caperucita la dieta mediterránea?
Otra que tal baila. Dejar a una inocente niña que se pasee por el bosque vestida de lagarterana, expuesta a toda clase de peligros, alimañas y escorpiones como puños.
Ni que decir tiene el asunto de la Cenicienta. Grave. Eso es grave. ¿Dónde estaba? esa bendita y algo despistada del hada, cuando a la niña, algo pija que todo hay que decirlo, era maltrataba por su madrastra y las hijas de ésta, dos cardos borriqueros, que todo es posible, pero. Que casualidad ¿no?
Esa hada- madrina, que para arreglar el entuerto, no se le ocurre más que hacerle un carruaje a base de hortalizas y bichos repugnantes, unas ratazas de alcantarilla que ni te cuento.
Total que lo del zapato... lo del zapato de cristal tiene miga.
¿Que pasa? ¿Que la princesa y solo ella usaba aquel ridículo numero de zapato?
!!Que no les huelen los pies a las princesas, ¡vamos!
Porque maleducadas si que eran. La del garbanzo debajo de los siete colchones, precisamente sencilla no era. Maleducada como ella sola. Porque a nadie se le ocurre, encima que le ponen siete colchones decir que ha notado un garbancito. ¿Qué no notaría después en caso de desposarse con todo un príncipe...?
En resumen. Los cuentos de niños, son fantasías fantásticas, porque los niños tragan lo que les echen...
Lo difícil es contar cuentos a mayores que ya sabemos de qué va el percal. Así que... Colorín colorado, este cuento para mayores se ha acabado.

Maika Octubre del 2002

jueves, 30 de junio de 2011

Maltrato animal


El tema trae cola, nunca mejor dicho la gran mayoría de ellos la tienen, cola, rabo, aguijón, da igual. La cuestión es, que los que ya no tenemos más que una pequeña protuberancia en nuestro trasero   (la rabadilla) nos tomamos la libertad del maltrato hacia los que creemos que son   inferiores.
¡Qué animal eres! Si piensas que son   inferiores a ti, que complejos tienes si maltratas por que no sabes proyectarte de otra manera, que pena das.
Un animal de bellotas y que me disculpen los cerdos.
Te crees más grande, más poderoso, superior. Pero que pobre de mente eres.
Todo esto lo pienso desde mis adentros, desde mi más estricta convicción de que no demostramos la inteligencia que dicen que tenemos.
Nos mueven los sentimientos, las situaciones en las que nos encontramos, nuestros complejos escondidos, nuestra superioridad, nuestro   afán de ser protagonistas. Y ¿quien paga eso? Los que no pueden defenderse.
¿Y ahora que hago?, ¿lo compro o no?
¿En spray?
¡Que barbaridad! la capa de ozono, hay que respetarla.
Decididamente no, en spray, no. Por que, que muerte más poco digna, morir así, cubierta de un líquido pegajoso y que además contamina lo que voy a respirar yo.
Ya   está, la solución es la de toda la vida. Un matamoscas.
 Descripción  de un Matamoscas:
El matamoscas moderno consiste generalmente en un cuadrado pequeño (generalmente de unos 10 centímetros) de material ligero y flexible con rejillas, generalmente de goma o plástico ligeros, unido a una pala o alambre ligero de unos 30 centímetros de largo. La pala de rejillas permite que el matamoscas se mueva más rápidamente a través del aire, haciendo más fácil golpear a un blanco rápido como es una mosca. Las rejillas también permiten que el matamoscas pueda acercarse lo suficiente a la mosca antes de ser detectado por ésta, ya que las moscas pueden detectar el cambio en la presión del aire causado por un objeto sólido acercándose. Gracias a esta rejilla, el matamoscas consigue aproximarse lo suficiente a la mosca para que cuando ésta pueda detectarlo por la vista o mediante el cambio de presión del aire ya sea demasiado tarde para escapar.
Soy genial, no voy a maltratarlas, simplemente las voy a matar, por que es que odio a las Moscas.


Maika 30/06/2011

¡Que bueno es leer!

Después de mis obligaciones marujiles, que se les llama ahora, a tender, cocinar, planchar, poco, todo hay que decirlo,y cuidar de los que viven bajo techo conmigo, alguna que otra obligación mas, que por otra parte no es que sea impuesta, es que es necesaria, una, la que sus-escribe, tiene una afición a darle a la pluma y leer alguna cosilla que cae en mis manos.
Ya hacia tiempo que no sentía esta sensación, que me da, pegarme al teclao como quien se pega una pegatina de moda en la solapa, sensación de libertad de coco y de expresión, mal que me pese, que me leen dos amigos y pare usted de contar, en fin.. Que tampoco pasa nada.
Pues en esta ocasión me paro a pensar y a trasladar lo que pienso desde la pluma, mentira cochina, por que escribo desde el ordenata, que además me corrige las faltas de ortografía, por que una en su pobreza, solo ha ido a escuela lo justo y necesario.En fin.. Que me voy el tema.
Suelo leer artículos de opinión de Arturo Pérez Reverte, y acto seguido, u otro día, según sé de, que la lavadora haya acabado de centrifugar o no, me leo al Pablo Coelho, ya que me pilla de paso en la revista El semanal, entre lo leído del uno y el otro, en ese orden, primero al Reverte, después a Coelho. Es curioso pienso para mis adentros que los dos me digan algo y me lo digan... comparando, a mí el Reverte, me altera las hormonas, la bilirrubina, y hasta la libido, diría yo, con esa cara de agrio encantador, no sé si me explico.
Vamos que en ocasiones después de leerle como que, me noto cachonda, y le digo a mi socio, nene, que nos toca de follar.
Arturo, en sus artículos y con mucha gracia, a mi entender, me llega desde la realidad más cruda, dichas las cosas sin acojonamiento, con contundencia y algunas veces agrias de cojones, como suele decir él, tocándole los huevos al personal, para que si el día, no te es propicio parezca, que tienes la excusa de decir que le den por culo a todo bicho viviente.
Así que como "antídoto" de esos sentimientos, me voy a las páginas finales de la revista y me leo a Pablo, y aquí descubro mi interior mas caritativo hacia los demás, comprensión, dulzura, sentimientos de amor al prójimo, claro, a mi Pablo, no me pone, pero me da la paz espiritual que mezclada con la lujuria que me produce Revete, como que me dejan nueva entre los dos. Entre tanto, en un lapsus de mi conciencia pienso que.. He de ir a tender la ropa, por que la lavadora ya acabó de centrifugar, y si sois marujillas ya sabes que si la dejas húmedas después huele a moho. Pero entre pinza y pinza, voy pensando en lo leído, voy desgranando las inquietudes que me hacen sentir los dos y me quedo con un cóctel refrescante agridulce que hace que esta señora ya entrada en madurez no se estanque en pensar solamente cual será el futuro de sus hijos o si la perra que ya sé esta haciendo mayor, y lo que sufriré cuando por ley natural no este conmigo.
Por que a veces en la rutina diaria, unas veces mas que otras, una piensa que ya lo ha hecho todo, y empiezas a sentirte menos útil, y le das al coco, y te preguntas que he hecho yo, y te lamentas no haber tenido coco y oportunidades de... ser una buena comunicadora, o vedette, por que ese cuerpo de pecao que Dios te dio, no es tan de pecao como para eso, y el devenir del tiempo (eso no es mio, es de una amiga ) te afloja las carnes y si me lo pones a tiro hasta la mollera, eso es mas grave, eso es lo que me tiene preocupá.

A día de hoy 05/05/2004
Maika