Lecciones de líder
Ho
Hoy hubiera podido cantar aquello de Mecano -de que no se podía levantar-.
Los cachorros Kikat y Sony, se despiertan al alba –otra canción, ésta de Aute-.
Como decía se despiertan al alba y se ponen a llamarme, no se si es a si, creo que si, porque la primera que aparece a darles de comer, mas que nada para que se callen, soy yo. Evidentemente tiene hambre, les pongo su pienso, les hablo un poco, por que hasta que no me tomo el café y el cigarrito -una tiene sus vicios-no consigo coordinar nada. Bajo las escaleras que previamente había subido y me hago el café. He de agradecer a mi Dani, ese no es perro, es hijo, que me regaló la Nespreso y eso hace un café de puta madre.
Después he vuelto a subir, por que en cuanto se comen su ración ya no hay quien les pare y quieren bajar.
Kitkat sale escapaó, baja las escaleras como alma que lleva el diablo, pero Sony es un cagueta y le da miedo, el tío se queda acojonao arriba del todo y ladra, y ¡como ladra!… una cosilla tan pequeña. Asi que no me queda otra que subir y bajarlo en brazos. Pero ya la otra tarde decidí que era hora de que Sony aprendiera a bajarlas solo, por que subirlas las subía sin problemas y tanto es así que tantas veces como él subía, tenia que subir yo a abajarlo si no quería oír sus ladridos de llamada.
Como digo, empece por ir bajándolas yo sentada en los escalones y empujándole a él del culete, poquito a poco iba reaccionando, con algo de inseguridad pero como yo estaba detrás- ya os digo, arrastrando el culo de escalón en escalón-.
Esto lo hicimos un par de veces, hoy, dormida y todo, le he dejado que bajase los tres últimos escalones sólo, animándole.
¡Vamos! Sony -como a Nadal- , los ha bajado y le he dao un besote en los morros, que soy yo muy de dárselos.
Al rato y con toda la algarabía que se forma, por mas que en silencio lo quieras hacer es imposible, a aparecido Marco, esté es el señor que duerme conmigo.
Yo ya estaba mirando una reposición de Pelo Pico Pata, serian las 8 de la mañana, que pá un domingo ya está bien.
Le comento que Sony ha bajado dos escalones el solo, la noticia no es que le haya entusiasmado por que para Marco las 8 de la mañana no es una hora adecuada para estar en pie.
Los cachorros andaban entrando y saliendo de casa al jardín y viceversa - estos eran, si Joaquín Sabina y Viceversa-.Bueno entraban y salían, las demás, las chicas, tumbadas en los sofás conmigo, menos Queca, que ella se mete debajo de la mesilla del salón que es donde mas le gusta estar, todos tranquilos. Cuando vemos pasar a esas dos cosillas, una detrás de la otra, al trote, Kikat sube las escaleras y detrás Sony, me lo estaba temiendo, tendré que subir de nuevo y ya no me siento las piernas- esto era de... el que boxeaba, no recuerdo el nombre-.Pero para sorpresa nuestra, tal como suben bajan, no se yo por que tanto subir y bajar, no había pasado 5 ,segundos cuando Kikat baja a la velocidad del rayo y detrás Sony.
-¡Jo! Y es que son listos los puñeteros.
Los cachorros Kikat y Sony, se despiertan al alba –otra canción, ésta de Aute-.
Como decía se despiertan al alba y se ponen a llamarme, no se si es a si, creo que si, porque la primera que aparece a darles de comer, mas que nada para que se callen, soy yo. Evidentemente tiene hambre, les pongo su pienso, les hablo un poco, por que hasta que no me tomo el café y el cigarrito -una tiene sus vicios-no consigo coordinar nada. Bajo las escaleras que previamente había subido y me hago el café. He de agradecer a mi Dani, ese no es perro, es hijo, que me regaló la Nespreso y eso hace un café de puta madre.
Después he vuelto a subir, por que en cuanto se comen su ración ya no hay quien les pare y quieren bajar.
Kitkat sale escapaó, baja las escaleras como alma que lleva el diablo, pero Sony es un cagueta y le da miedo, el tío se queda acojonao arriba del todo y ladra, y ¡como ladra!… una cosilla tan pequeña. Asi que no me queda otra que subir y bajarlo en brazos. Pero ya la otra tarde decidí que era hora de que Sony aprendiera a bajarlas solo, por que subirlas las subía sin problemas y tanto es así que tantas veces como él subía, tenia que subir yo a abajarlo si no quería oír sus ladridos de llamada.
Como digo, empece por ir bajándolas yo sentada en los escalones y empujándole a él del culete, poquito a poco iba reaccionando, con algo de inseguridad pero como yo estaba detrás- ya os digo, arrastrando el culo de escalón en escalón-.
Esto lo hicimos un par de veces, hoy, dormida y todo, le he dejado que bajase los tres últimos escalones sólo, animándole.
¡Vamos! Sony -como a Nadal- , los ha bajado y le he dao un besote en los morros, que soy yo muy de dárselos.
Al rato y con toda la algarabía que se forma, por mas que en silencio lo quieras hacer es imposible, a aparecido Marco, esté es el señor que duerme conmigo.
Yo ya estaba mirando una reposición de Pelo Pico Pata, serian las 8 de la mañana, que pá un domingo ya está bien.
Le comento que Sony ha bajado dos escalones el solo, la noticia no es que le haya entusiasmado por que para Marco las 8 de la mañana no es una hora adecuada para estar en pie.
Los cachorros andaban entrando y saliendo de casa al jardín y viceversa - estos eran, si Joaquín Sabina y Viceversa-.Bueno entraban y salían, las demás, las chicas, tumbadas en los sofás conmigo, menos Queca, que ella se mete debajo de la mesilla del salón que es donde mas le gusta estar, todos tranquilos. Cuando vemos pasar a esas dos cosillas, una detrás de la otra, al trote, Kikat sube las escaleras y detrás Sony, me lo estaba temiendo, tendré que subir de nuevo y ya no me siento las piernas- esto era de... el que boxeaba, no recuerdo el nombre-.Pero para sorpresa nuestra, tal como suben bajan, no se yo por que tanto subir y bajar, no había pasado 5 ,segundos cuando Kikat baja a la velocidad del rayo y detrás Sony.
-¡Jo! Y es que son listos los puñeteros.
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